La educación primaria en México se encuentra en el departamento de “Terapia intensiva” a punto de aplicarle la “Eutanasia” por inoperante, por incompetente, por obsoleta, por amañada y porque a ninguna “autoridad” responsable le ha interesado rescatarla, o tal vez no saben cómo rescatarla. Cincuenta años de vivir en el área de la educación primaria y cincuenta años que me heredaron cuando terminé la carrera de *profesora en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros, me licitan para poner el dedo en la llaga en la problemática que ha logrado mantener al país en la miseria intelectual en la que se encuentra.
Hace 50 años me recibe la Secretaría de Educación Pública y me estrena con un grupo de primer año con 72 alumnos que iban de cinco a doce años. Ahora “Si no ha cumplido el aspirante de primer año 6 años 1º. De septiembre, no lo reciben”
1. No había libros de texto “SEP” que tantos millones heredó a la primera dama del presidente en turno. (Recibían un peso por cada libro que se editaba en la Comisión Nacional del libro de texto gratuito)
2. Se calificaba del cero al diez.
3. No había “SAID
4. En aulas muy reducidas, sin mobiliario y con las deficiencias que aún existen en algunas zonas del país.
No obstante estas condiciones pasaron a segundo año 52 alumnos leyendo y escribiendo sin omisiones, sin inversiones, sin confusiones, con entonación, puntuación y comprensión.
Las evaluaciones eran realizadas por la SEP y la prueba de lectura era aplicada por el director de la escuela. No pasaba a segundo año el niño que no leía 60 palabras por minuto. Actualmente hay alumnos en sexto leyendo 35 palabras por minuto y el profesor está desorientado por encontrar estrategias que faciliten la “comprensión lectora”, la “redacción”, la “descripción” y todas las variantes de la lengua oral y escrita incluyendo la ortografía.
Ante la incompetencia y los bandazos de cada sexenio a lo largo de 50 años “estamos hundidos mexicanos” El promedio obtenido en la evaluación “enlace” es el mismo que se obtenía hace 50 años calificando de cero a diez.
Si los niños de primer año de hace 50 años hubieran “gozado” de los cambios en la educación (evaluación de 5 a l0) todos hubieran pasado a segundo en las mismas condiciones que los actuales: sin saber leer y escribir. En el informe de los resultados de la evaluación “enlace” faltó agregar lo que la SEP concede actualmente al niño, para disfrazar la reprobación.
1. Un punto más si el alumno no falta a clase.
2. Un punto más si atiende en clase.
3. Un punto más si tiene resueltos los ejercicios del los libros de texto.
4. Un punto más si tiene sus “apuntes” (copias) están completos.
De acuerdo a estas prerrogativas el resultado de la evaluación “enlace” se eleva cuatro puntos, que el alumno logra a partir de la “reformas educativas” que cada sexenio “beneficia al progreso del país” ¿Cómo se logrará la “COMPETENCIA ESCOLAR” con estas aspirinas, con las que pretenden curar el cáncer de la educación? Ernesto Cedillo resolvió el problema: “No a la reprobación”
“Si caro resulta dar una educación digna y de calidad, más caro le ha resultado al país, no haberla dado en su momento”
Me lastima la expresión:
“Es más fácil gobernar un atajo de burros, que un grupo de intelectuales”
Un país en vías de desarrollo somete su política a la necesidad educativa, pero en México la necesidad educativa se somete a los caprichos de la política.
Es doloroso, vergonzoso y necesario que se hable con la verdad, pero todavía podemos inyectarle a nuestra educación una buena dosis de medidas que la rescate; los niños lo reclaman, la deserción escolar es causa y efecto de las fallas del sistema educativo.
Cada sexenio se “inventa” al niño una deficiencia, pero en México no hay problemas de aprendizaje, los problemas son de enseñanza. En México los niños no tienen problemas de aprendizaje, los genera el sistema educativo.
México ocupa, en América Latina”, el primer lugar en niños superdotados ¿dónde están? en la calle, en la droga, en el abandono, en las cárceles.
La educación no cumple las expectativas de la sociedad. La escuela Rolando Calles enseña mejor, porque responde a las necesidades del ser humano, porque en esta escuela aprende a resolver sus problemas, cosa que la educación ha olvidado.
Antes de hablar de competencias, conviene revisar cuál es el prerrequisito para que el ser humano sea competente.
¿Qué hace la educación para que el niño descubra sus talentos?
¿Cuáles son los procesos de la mente que dan acceso al aprendizaje?
¿Cuáles son las habilidades básicas que permiten al ser humano asimilar, y ordenar, como pondera Piaget?
¿Cuál es el método que están empleando para enseñar a leer y escribir?
¿Qué método puede aplicar el maestro en el aula para que el niño utilice la mente activa, la mente creativa, la mente procesadora y cambie la memoria pasiva por una memoria productiva?
¿Cuál es el andamiaje didáctico que se le propone al maestro para que el niño desarrolle el pensamiento hipotético, estratégico, lógico, abstracto, analítico, sintético.
¿Cuál es la propuesta educativa del momento?
Acaso ¿el cerebro de un mexicano es diferente al de un japonés, un chino, un italiano, un ruso, un canadiense, un peruano, un argentino etc.?
¿Dónde está la diferencia?
La mente es universal, el aprendizaje es universal. ¿Porqué traemos al niño como pelotita de ping pong, rebotando y dando palos de ciego?
Para lograr la competencia es urgente desarrollar las habilidades del pensamiento.
Sólo hay que conocer ¿Cómo asimila el niño? ¿Qué procesos sigue la mente?
¿Cómo aprendió el ser humano cuando no había libros, escuelas, maestros?
A partir de la observación, estableciendo comparaciones y relacionando estas experiencias en situaciones nuevas.
Mediante la observación el niño infiere, generaliza, desarrolla el pensamiento hipotético e incremente el pensamiento concreto.
La observación es la base de la comparación, a través de esta, el niño establece semejanzas y diferencias, fortalece el pensamiento lógico, establece analogías.
Estos dos procesos, la observación y la comparación, dan paso a la relación, mediante el cual el niño aplica lo que observó (mediante los filtros del aprendizaje) y comparó en nuevas experiencias cognitivas. Esto propicia la práctica del pensamiento estratégico e inicia el paso del pensamiento concreto al pensamiento abstracto.
La observación, la comparación y la relación son la base de procesos más complejos que la mente activa: ordenar, jerarquizar y conceptualizar.
Cuando el conocimiento se asimila a partir del desarrollo de habilidades del pensamiento, la mente de manera automática ordena; esto permite al niño jerarquizar sus intereses, es decir inicia la exploración de los talentos para los cuales él será competente.
Si estos procesos no se dan en la educación primaria, el niño pierde la oportunidad de elegir con acierto y capacidad el área de estudio y trabajo que le permita ser lo que es.
La educación básica es el mejor momento y espacio para darle al niño los recursos que le permitan triunfar en su trayectoria de estudiante.
El fracaso de los estudiantes en el nivel de secundaria es el resultado de no haber desarrollado las habilidades básicas del pensamiento.
Los índices más altos de reprobación en la secundaria están en las materias como matemáticas, física, química, es decir no se desarrolló el pensamiento lógico, abstracto y estratégico en la primaria; por consiguiente hay una total carencia del pensamiento, analítico y sintético.
La Universidad declara que los estudiantes llegan en una etapa de pensamiento concreto.
La preparatoria declara las deficiencias de los estudiantes en las habilidades del pensamiento.
La secundaria informa que el nivel de los aspirantes para ingresar es de un niño de cuarto año.
¿Qué pasa en la primaria?
El cambio no es de millones, es de decisiones.
Aplicar un método universal para el aprendizaje no tiene complicaciones.
El niño y el maestro tienen una tarea que cumplir hagámosla juntos.
El que piensa crea, el que crea inventa y el que inventa es sabio. Los rusos declararon hace más de 50 años que el ser humano tiene una supermemoria y una superinteligencia. Los mexicanos ¿No son seres humanos?